martes, 27 de noviembre de 2012

Soledad y Chavela...


Hace un tiempo Chavela Vargas dijo:
"Lo supe siempre, no hay nadie que aguante la libertad ajena; a nadie le gusta vivir con una persona libre.
Si eres libre, ése es el precio que tienes que pagar: LA SOLEDAD".

Y es cierto... siempre lo supe, con mi soledad comparto piso, con ella me acuesto y también me levanto, con ella discuto y ella me calma. Me brinda el necesario silencio, y a ratos grita de forma estridente, haciendo que desee echarla de mi lado. No me cuestiona, no me juzga, pero me exige una fidelidad a toda prueba, difícil de mantener.

Porque es orgullosa y fría, no se doblega, no habla, no siente ni comparte ni se compadece...

Porque es un precio excesivo, deseo serle infiel y descubrir más allá de sus límites. Porque mi corazón y mi alma necesitan cada vez más a menudo, ese abrazo estrecho que me permita dormir sabiéndome protegida, escuchando un simple "Todo pasará y todo llega, duerme y descansa".

Porque ahora que el frío empieza a acariciarme la espalda  de noche, descubro que mi soledad no calienta mi cama y que me revuelvo y estiro mi mano y su presencia es vacío.

Porque ser libre tiene que ser algo más. Porque estamos "en crisis" y todo se recorta, yo quiero recortar ese precio elevado, aunque la soledad recorte sus prestaciones, haciéndome ceder parte de mi espacio y mi tiempo.

Porque también fue Chavela quien dijo:
"Ama sin medida, sin límite, sin complejo, sin permiso, sin coraje, sin complejo, sin duda, sin precio, sin duda, sin nada.
No tengas miedo de amar.
Verterás lágrimas, con amor o sin él."

Habrá que ir preparándole la maleta a la "okupa" que habita conmigo, para que deje el espacio y la oportunidad, porque es esa ingrata a la que se le coge gusto, que te absorbe y te abduce y cuando te quieres dar cuenta, ya todo es nada y se adueña y gobierna sin democracia, en su egoísta dictadura.

2 comentarios:

Gilberto Cervantes dijo...

Cuanta hermosura y tristeza vive en estas letras Cristina, y cuanta razon llevan cuando dicen que la soledad pesa en el alma.

Te dejo un beso y se feliz!

Cristina Peiró Mañé dijo...

Gracias Gilberto. Me gusta que te guste. Un abrazo